
Quién se resiste a los membrillos? Son una tentación. Apenas los veo en el cajón de la frutería me imagino el aroma del dulce que inunda la casa y su color rojizo y brillante.
Esta fruta proviene de Asia. Era conocida por babilonios, griegos y romanos. Posee propiedades astringentes ( qué madre no sabe esto?) y tónicas. Dicen que en Grecia se les aconsejaba a las novias morder un membrillo antes de entrar a la cámara nupcial, para perfumar su boca. A nosotros nos llegó a través de España donde fue introducida por los romanos. Elaborar el dulce es fácil. Yo tengo mi propio método y se los paso:
Dulce
Lavamos bien los membrillos, algunos tienen una pelusita, así que podemos usar un cepillo suave para lavarlos. Luego los pelamos, los partimos a la mitad y les sacamos la parte de las semillas. Ahora los pesamos. Recordar que por cada kg de membrillos colocamos 700 gr de azúcar. Colocamos todo en una olla y cubrimos con agua, agregamos una ramita de canela y al fuego fuerte. Después que hierve bajamos un poco el fuego de la hornalla. Lleva aproximadamente 1 hora de fuego. Está listo cuando adquiere ese hermoso color característico. Si no nos gusta taaan dulce ponemos 600gr de azúcar pero si lo vamos a pasteurizar y guardar (en casa es difícil) tenemos que usar los gramos necesarios.
Mermelada
Mermelada
¿Y la cáscara y los centros? No se tiran. Ponemos en una olla, cubrimos con agua y hervimos unos 15 min. Dejamos entibiar. Retiramos las cáscaras cocidas y pesamos. Tiramos los centros y las semillas. Colocamos en la licuadora las cáscaras con el agua de cocción. Licuamos. Colocamos otra vez en la olla y agregamos azúcar en la misma proporción: por cada kg de cáscaras cocidas, 700 gr de azúcar. Al fuego hasta que tome punto cremoso. Se obtiene una deliciosa mermelada de membrillo (de cáscaras de membrillo!!!)
Buen provecho!!
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